Autor: Hunot Alexander Claudia M
Las conductas alimentarias de riesgo (CAR) en niños y adolescentes pueden afectar tanto su salud física como emocional, incrementando la probabilidad de desarrollar trastornos más graves si no se identifican a tiempo. Factores como la presión social, los cambios hormonales, la baja autoestima y la influencia de los medios de comunicación moldean la relación con la comida, llevando a prácticas como atracones o dietas extremas. La participación activa de la familia, la educación alimentaria y un acompañamiento profesional son clave para promover hábitos saludables y prevenir complicaciones a largo plazo.
Palabras clave: Salud adolescente Alimentación y emociones Factores de riesgo Bienestar integral
2025-03-12 | 38 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 48 Núm.2. Marzo-Abril 2025 Pags. 108-113 Cuadernos Nutr 2025; 48(2)