Autores: et al , Hurtado Capetillo José Manuel, Domínguez Meléndez Vanihamín, Muñoz Domínguez Paulina, Hernández Barrios Carlos Alberto, Méndez Aranda Jesús Alberto, de Jesús Sánchez Marcela, Gheno Heredia Jaqueline
Introducción
La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció en marzo del 2020 una pandemia causada por el Coronavirus 2 del Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS-CoV-2).(1) Esta nueva enfermedad infecciosa se denominó Enfermedad por Coronavirus 19 (COVID-19) y según la organización panamericana de la salud (OPS) en el reporte de actualización de la COVID-19 emitido por la Organización Mundial de la Salud llevado a cabo el 5 de mayo del 2023, hasta abril del 2023 se tenían registrados un total de 6.9 millones de muertes relacionadas con la COVID-19 en todo el mundo.(2) La COVID-19 se caracteriza por manifestaciones clínicas, en cualquier momento entre el día 6 y 14 después de la exposición al SARS-CoV-2, los síntomas más frecuentes son: fiebre, congestión nasal, mialgia, cefalea y tos aunque también se ha descrito anosmia y encefalitis en pacientes infectados, además, la insuficiencia respiratoria presenta manifestaciones clínicas graves, como dificultad respiratoria y neumonía.3,4 La evidencia clínica y una de las más importantes sugiere que la migración de las células inmunitarias a los órganos afectados puede producir una liberación exacerbada de citosinas pro-inflamatorias que contribuyen a la gravedad de la enfermedad y hacen que la respuesta inmunitaria juegue un papel fundamental en el desarrollo de la COVID-19. (5,6) Por otra parte, se han documentado síntomas neurológicos, cardíacos y renales, agregando un mayor cuidado a individuos con comorbilidades como hipertensión o diabetes y repre sentando un reto más significativo, adultos mayores, mujeres embarazadas y niños menores de cinco años. (7,8,9)
Ante la gravedad de la situación a nivel mundial durante las diferentes oleadas de infección que se han presentado en la pandemia se clasificó a la población en cuanto a la susceptibilidad de infectarse y desarrollar el cuadro de la COVID-19 esto incluyo a las poblaciones vulnerables incluyendo a las mujeres embarazadas. (8-12) Tanto mujeres embarazadas o lactantes llamaron la atención precisamente debido a que, al no existir estudios epidemiológicos ni evidencias de ensayos clínicos del efecto de las vacunas en esta población causaba una inquietud inclusive entre la propia comunidad médica y científica. Ante esta situación nivel mundial se llegó a generar una duda en cuanto a que marca de vacuna seria las más indicada para aplicarse particularmente a las mujeres embarazadas, inclusive se dieron casos en los que las propias mujeres embarazadas llegaran al grado de rechazar algún tipo de vacuna ante la incertidumbre del efecto que estas pudieran causar en el organismo y pudiera ponerlas a ellas o a su producto en riesgo. (10-12) Tomando esto último en consideración durante el desarrollo de la pandemia se empezaron presentar evidencias de que la infección del SARS-CoV-2 si ponía en riesgo a la madre y su producto (13-15) e inclusive de manera lamentable se reportaron muertes de mujeres embarazadas por infección del virus. (16,17) La particular condición de embarazo en las mujeres involucra al sistema inmune ya que sufre modificaciones a tal grado que los múltiples mecanismos complejos que participan en la respuesta inmune se autorregulan para poder mantener el binomio materno fetal (18). Considerando la importancia de la lactancia como mecanismo de protección al recién nacido a través de la inmunidad pasiva (19-21) este hecho llego a considerarse como un evento de suma importancia, ya que la madre podría en dado caso conferir le protección al bebé a través de la leche materna. Inclusive la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) aconsejaba la importancia de la lactancia aun cuando la madre estuviera infectada ya que el riesgo de infección hacia él bebe era bajo, tomando las medidas necesarias de higiene dictadas por las autoridades.(21-23) Un evento que no se pue de negar es que a pesar de las ventajas de la vacunación se presentaron efectos adversos en casos específicos dentro de la población post vacunación tal el caso del desarrollo de reacciones alérgicas, anafilaxis, eventos tromboticos miocarditis, eventos neurológicos adversos, Síndrome de Guillan Barré autoinmunidad y taquicardia entre otros los cuales han sido causados principalmente por la sensibilidad de cada individuo a algún componente de la vacuna en particular, por una reactividad cruzada con alguno de los componentes de la vacuna o por los diferentes tiempos de aplicación entre una dosis y otra de las vacunas. (24-29)
A nivel mundial se dio una carrera entre diferentes farmacéuticas para el desarrollo de la vacuna que cumpliera con la efectividad necesaria para inducir la respuesta humoral y que esta produjera los anticuerpos que ayudaran a neutralizar al virus con el menor riesgo para el organismo después de su aplicación (30). La vacuna de Pfizer-BioNTech como la de moderna utilizan vacunas basadas en ácidos nucleicos en donde se utiliza el DNA o RNA modificados genéticamente los cuales tendrán la capacidad de inducir la producción de la proteína Spike, la cual está presente en la superficie del virus y esta puede ser procesada por células especificas del sistema inmunitario para que esta pueda ser expresada en la superficie de las células y posteriormente se produzcan anticuerpos contra ella y se monte una respuesta específica contra esta proteína en particular. (31,32)
Las vacunas de la marca AztraZeneca como la Sputnik V y Johnson & Jonhson utilizan vectores virales ya que modifican el virus para dar origen a uno que transporte la proteína Spike. La finalidad es que el sistema inmune produzca anticuerpos contra el transportador y la proteína Spike y se produzcan anticuerpos neutralizantes contra esta porción del virus. (32,33)
El objetivo de este trabajo fue determinar mediante una revisión bibliográfica si existe una diferencia entre las marcas de vacunas aplicadas a nivel mundial contra SARS CoV-2. Se consideraron aquellos estudios realizados entre el 2020 al 2023 y en los que hubiese evaluado la producción de anticuerpos IgA, IgG o IgM ya fuera en el suero de sangre periférica, suero de sangre de cordón umbilical o leche materna en la población de mujeres embarazadas o lactantes. El criterio de exclusión se basó en eliminar los estudios donde, los resultados no fueran concluyentes. Se consideraron estudios en donde habían utilizado una sola vacuna, estudios en donde se comparará la efectividad entre dos vacunas y estudios en donde se compararán 3 vacunas de diferentes marcas aplicadas a la población previamente descrita.
Resultados
A pesar de la gran diversidad que existe en cuanto a las diferentes marcas de vacunas ofertadas en el mercado internacional se encontraron 15 estudios, en 8 artículos hacen una comparación ya sea entre 2 diferentes marcas de vacunas o 3 diferentes marcas de vacunas, y se consideraron 7 estudios en donde solo se evaluó la efectividad de una solo marca de vacuna en la población considerada.
En cuanto a los estudios en donde solo utilizan la vacuna de marca Pfizer-BioNTech en la población de mujeres embarazadas o lactantes se concluyó que esta es capaz de activar la respuesta inmune humoral ya que fue capaz de inducir la producción de IgM (43,48), así como la IgG (42,43,45 48), en cuanto aquellos estudios en donde se consideró la determinación de IgA después de la aplicación de esta vacuna se concluyó que esta es capaz de incrementar su concentración en el suero y la leche materna (44, 47, 48) , inclusive se llegó a determinar la IgG en la leche materna también (47,48) de manera interesante se encontró la presencia de anticuerpos neutralizantes IgG- anti S, en el suero de las madres, en la sangre de cordón umbilical incluso en la leche materna. (48)
De los 8 estudios en donde se hace una comparación entre diferentes marcas de vacunas se encontraron cinco de ellos, en donde comparan la efectividad de la vacuna Pfizer contra la de Moderna y en los resultados concluyen que no existe una diferencia significativa en la inducción de IgM entre las diferentes vacunas (34,37) en cuanto a la concentración de IgG tampoco encentran una diferencia significativa entre ambas marcas (34-37) en aquellos estudios en donde determinan la concentración de IgG anti-S1, concluyen que tampoco existe diferencia entre ambas marcas (35, 36), y la concentración de IgA no se ve tampoco aumentada por alguna vacuna en específico, ya que en ambas marcas independientemente de la muestra donde se haya evaluado este anticuerpos, no se observó diferencia alguna.
En cuanto a los estudios en los que se hace la comparación de la efectividad de la vacuna de marca Pfizer, la de Moderna y la de AztraZeneca se determinó en 3 estudios que en para los casos de Ia presencia de IgG en mujeres embarazadas o en la sangre de cordón umbilical no se daba una diferencia significativa de este anticuerpo. (38-40 ) Sin embargo en donde se observa una diferencia es en la concentración de IgA en la leche materna ya que en un estudio demostraron que ante la primer dosis de AztraZeneca hay una menor concentración de este anticuerpo en la leche materna, evento que se nivela con las con las otras vacunas después de la segunda dosis (40) y en otro estudio se menciona que también existe una diferencia de la IgA en la leche materna en las mujeres con dos dosis ya sea de la vacuna Pfizer o Moderna sin embargo hay que destacar que la comparación se hace con mujeres que solo recibieron una sola dosis de AztraZeneca,(39) de manera interesante este efecto se revierte cuando se reciben dos dosis de esta última vacuna.(40) La presencia de anticuerpos en la leche materna es de suma importancia ya que esta podría ser relevante para la inmunidad pasiva que trasfiere la madre a su hijo durante la lactancia la cual puede conferir anticuerpos neutralizantes contra el virus del SARS y esto podría ser la diferencia para evitar el riesgo de generar un cuadro de la COVID-19 que podría poner en riesgo la vida del infante si bien la vacuna de AztraZeneca tiene un menor potencial para inducir una concentración mayor de IgA en la leche materna después de su aplicación, esta propiedad se ve recuperada después de la segunda dosis.
De manera interesante en los estudios en donde se vacuno a mujeres embarazadas o lactando que habían sido infectadas previamente por el virus SARS-CoV-2 se observó que en todos los casos la IgG se incrementaba de manera considerable cuando se comparaban los niveles en las mujeres embarazadas o lactantes sanas, así mismo también se elevaban los niveles de IgG de memoria, inclusive se encontró una mayor concentración de este anticuerpo en la sangre de cordón umbilical este evento se debe a que en las mujeres que ya habían sido infectadas por el virus y reciben una primer dosis activan la respuesta inmune de memoria lo que lleva a una mayor producción de anticuerpos de memoria contra el virus (48,49,53) evento que también tendría relevancia inmunológica ya que estos anticuerpos podrían ser transferidos de la madre al infante a través de la leche materna.
Discusión y conclusión
Durante la pandemia de COVID-19 mucho se especuló sobre el efecto biológico que pudieran tener las diferentes marcas de vacunas en la población de mujeres embarazadas o lactantes, inclusive hoy en día esta idea sigue entre la población a tal grado que inclusive se llega a rechazar alguna marca en específico con la idea de que otra marca puede ser mejor. De acuerdo a diferentes estudios analiza dos en esta revisión en donde se pudo comparar el efecto biológico entre al menos tres diferentes marcas de vacunas que incluyen a Pfizer-BioNTech, Moderna y AstraZeneca, se demostró que de manera indiferente las 3 marcas de vacunas tienen la misma capacidad de inducir anticuerpos tipo IgA, IgM o IgG y en el caso particular de la marca de AztraZeneca los nivel de IgA son comparativos a los alcanzados por las vacunas de marca moderna y Pfizer en una segunda dosis. El único evento en el que se observó una diferencia en la concentración de anticuerpos ya sea IgG o IgA es cuando la mujer que recibe la vacuna independiente de la marca, había sufrido una infección previa del virus del SARS-CoV-2, efecto causado principalmente por la res puesta inmune de memoria que se había generado ante la infección previa. Es importante que esta información sea clara entre la población ya que el mercado de vacunas es amplio sin embargo los sistemas de salud se ajustan muchas veces a la vacuna con mayor disponibilidad en el mercado o inclusive la que sea más asequible sin que esta sea menos efectiva. A pesar de que la pandemia está siendo prácticamente mitigada actualmente, los países siguen demandando la producción de vacunas ya que las infecciones causadas por el virus del SARS-CoV-2 siguen presentándose. Por lo que entre más información exista sobre las diferentes vacunas aplicadas entre la población menor será el rechazo que se pueda tener por una marca en específico lo que trae como resultado una protección mayor entre la población y por consiguiente una disminución en los riesgos de desarrollo de la COVID-19.
Conflicto de intereses
Los autores declaran que no tienen conflicto de intereses en la pyblucacupin del presente artículo.
Financiación
No se recibió financiamiento externo, el artículo se realizó con recursos de las instituciones participantes.
Palabras clave: COVID-19 vacunas mujeres embarazadas mujeres lactantes anticuerpos
2025-02-14 | 72 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 19 Núm.2. Julio-Diciembre 2024 Pags. 14-19 Rev Invest Cien Sal 2024; 19(2)